El aceite de oliva es un ingrediente esencial de nuestra cocina y un producto que consumimos prácticamente a diario. Por ello, saber interpretar la información de la etiqueta y reconocer los elementos que garantizan su origen y calidad nos ayudará a tomar una decisión más informada.
A continuación, repasamos algunos de los principales aspectos que debemos tener en cuenta a la hora de elegir un buen aceite de oliva.
Comprobar que sea aceite de oliva virgen extra
Lo primero que debemos buscar en la etiqueta es la denominación aceite de oliva virgen extra.
Se trata de la categoría de mayor calidad de los aceites de oliva. Se obtiene directamente de las aceitunas mediante procedimientos mecánicos y conserva las características aromáticas, gustativas y naturales propias del fruto.
Un buen aceite de oliva virgen extra debe ofrecer aromas y sabores agradables, que pueden recordar a la aceituna fresca, la hierba, la almendra, el tomate u otros elementos vegetales, según la variedad, el territorio y el momento de la cosecha.
Identificar claramente su origen
La etiqueta debe permitirnos identificar el origen de las aceitunas y el lugar donde se ha elaborado el producto. Esta información aporta transparencia y nos permite elegir aceites vinculados a un territorio, a unas variedades concretas y a una determinada forma de trabajar.
Buscar un sello de calidad certificada
Los distintivos de calidad diferenciada, como el sello de una Denominación de Origen Protegida, ofrecen una garantía adicional al consumidor.
En el caso de la DOP Les Garrigues, el sello certifica que el aceite ha sido elaborado de acuerdo con unos requisitos específicos y que existe un vínculo directo entre el producto, la variedad arbequina y el territorio.
Calidad, origen y confianza
A la hora de elegir un aceite de oliva, no debemos fijarnos únicamente en el precio o en el diseño del envase. La categoría del producto, su procedencia, la información de la etiqueta, el tipo de envase y los sellos de calidad son elementos que nos ayudan a tomar una decisión con mayores garantías.
Elegir un aceite amparado por la DOP Les Garrigues es apostar por un aceite de oliva virgen extra certificado, estrechamente vinculado al territorio y elaborado bajo unos criterios de calidad controlados.




